Y me encanta convertir la imaginación en realidad.
Artista visual, fotógrafa, creadora de historias y el alma de Mamut Art Studio.
Creo experiencias donde la fotografía, la fantasía, el arte y las historias se encuentran.
Desde pequeña, la creatividad ha formado parte de mi manera de entender el mundo. Crecí rodeada de música, libros, dibujos, cine, videojuegos y todo aquello que me permitía imaginar historias y viajar a otros lugares.
El arte también fue mi refugio en momentos difíciles y una forma de expresarme para poder gestionar mis emociones; una herramienta terapéutica. Con el tiempo, descubrí que aquello que durante años había sido un espacio personal, podía convertirse también en una herramienta para conectar con otras personas.
Hoy, después de más de 15 años de trayectoria en el sector creativo, sigo teniendo la misma curiosidad: imaginar, experimentar, aprender y dar forma a ideas que todavía no existen.
Y es de toda esta experiencia, de mi manera de crear y de entender el mundo, de donde nace Mamut Art Studio.
Mamut Art Studio no nació para encajar en una única disciplina. Nació de mi manera de entender la creatividad: explorando, mezclando disciplinas y dejando que una idea me lleve a otra.
Para mí, una fotografía puede convertirse en una historia. Una historia puede comenzar a partir de una persona, un recuerdo o una idea. Un dibujo puede ayudar a construir un mundo. Y un taller puede convertirse en el lugar donde alguien descubre una nueva forma de expresarse y/o de cuidarse.
Por eso, aunque en Mamut encontrarás fotografía de fantasía, cuentos personalizados y talleres, para mí todo forma parte del mismo universo:
Crear experiencias donde la imaginación, la creatividad y las historias puedan hacerse realidad.
Me gusta crear espacios para jugar, explorar, imaginar y mirar las cosas desde otra perspectiva. Porque creo que la creatividad no es algo reservado únicamente a los artistas. Todos tenemos historias, recuerdos, mundos imaginarios e ideas que merecen tener un espacio… Y, a veces, solo necesitamos un poco de ayuda para entrar en ellos.
Mi trayectoria profesional comenzó en el mundo del arte digital y los videojuegos.
Durante varios años trabajé como Directora de Arte y Artista 2D en Beautifun Games, participando en proyectos profesionales como Nihilumbra y Megamagic. Allí trabajé en dirección artística, diseño visual, ilustración y animación.
Aquella etapa me permitió aprender algo que sigue muy presente en mi trabajo actual: cómo construir universos visuales y contar historias que se entiendan a través de las imágenes.
Con el tiempo, también descubrí otra de mis grandes pasiones: compartir lo que sé con otras personas.
Durante años he trabajado como docente, formando a estudiantes y acompañándolos en sus propios procesos creativos. He impartido formación universitaria en arte digital, diseño visual y desarrollo de videojuegos en ENTI, además de desarrollar talleres y proyectos educativos y audiovisuales en otros espacios de formación.
La docencia me confirmó algo que hoy sigue siendo fundamental para mí:
Crear no es solo un resultado final. También es descubrir, experimentar, equivocarse, probar y encontrar nuestra propia manera de expresarnos.
Con los años, la fotografía se convirtió en otra de mis grandes herramientas creativas. Aplicando también todo lo aprendido anteriormente: la creación de personajes, la construcción de mundos, la narrativa visual, el diseño y la fantasía.
Así nació mi manera de entender la fotografía de fantasía.
No se trata únicamente de hacer una fotografía. Se trata de imaginar quién quieres ser, qué historia quieres contar y crear juntos una experiencia mágica que disfrutes desde principio a fin y que además se convierta en un recuerdo especial. En imágenes que te ayuden a sacar a relucir tu luz interior, que saquen a relucir ese ser fantástico que habita dentro de ti.
De esta unión entre fotografía y storytelling también nacen los cuentos personalizados: historias creadas para que seas el/la protagonista de la aventura.
Porque me encanta pensar que una imagen puede ser el comienzo de una historia. Y que una historia puede quedarse con nosotros mucho después de que haya terminado.
Mi trabajo también me ha llevado a desarrollar talleres y experiencias donde se encuentran el arte, la fotografía, la creatividad y la naturaleza.
Con Joventut de Mollet, he desarrollado propuestas con jóvenes, como Revela tu Mundo Interior, donde unimos procesos creativos y fotografía de fantasía. Además de talleres de Alquimia Interior relacionadas con la naturaleza, sus ciclos y el bienestar físico y emocional.
También he colaborado con la Fundación ONCE, Inserta, donde facilité el Taller del Oráculo de la Diosa Interior. Una experiencia en la que unimos procesos creativos, técnicas de arteterapia y fotografía para explorar el mundo interior de las participantes, expresar emociones y crear imágenes que las representaran y acompañen en su proceso de autoconocimiento y sanación.
Además, llevo participando como miembro del jurado en el Premi de Fotografia de Sant Vicenç, desde 2024 en Mollet del Vallès.
Cada una de estas experiencias forma parte de un camino que continúa creciendo y transformándose día a día.
Porque sigo siendo una persona curiosa.
Sigo aprendiendo.
Sigo experimentando.
Y sigo buscando nuevas formas de crear.
Hoy, Mamut Art Studio es el lugar donde se encuentran todas esas partes de mí.
La artista digital.
La fotógrafa.
La creadora de historias.
La directora creativa.
La profesora.
La persona que disfruta imaginando mundos que todavía no existen.
Pero, sobre todo, es un espacio para compartir.
Mi misión con Mamut Art Studio es crear experiencias que inviten a las personas a conectar con su imaginación, su creatividad y sus propias historias.
Espacios donde puedan jugar, explorar, expresarse, conectar con sus emociones y descubrir nuevas formas de mirarse y de mirar el mundo.
Ya sea a través de una sesión de fotografía, un cuento personalizado o un taller, me gusta pensar que cada experiencia puede dejar algo más que un resultado final.
Una fotografía puede convertirse en un recuerdo especial y ayudarnos a sacar a la luz aquello que llevamos dentro.
Un cuento puede conservar una etapa de nuestra vida, invitarnos a mirar de otra manera y hacernos viajar a mundos de fantasía.
Un taller puede despertar una nueva idea, ayudarnos a conectar con nuestras emociones y con nuestra creatividad.
Y una idea puede convertirse en algo que nunca habríamos imaginado posible.



